Resolucion por incumplimiento

Resolucion de los contratos por incumplimiento

RESOLUCION DE CONTRATOS POR INCUMPLIMIENTOTambién conocida como Condición Resolutoria Tácita, se trata de un efecto especial que puede producirse en los llamados contratos bilaterales, esto es, en aquellos contratos donde las partes se obligan recíprocamente, por ejemplo, a entregar una cosa o prestar un servicio a cambio de un precio. La obligación de uno de los contratantes es entregar la cosa o prestar el servicio, la del otro, pagar el precio convenido por ello.
 
Consiste en que, frente al incumplimiento de una de las partes, la otra tiene el derecho tanto a pedir que se deje sin efecto el contrato, como a ser indemnizado por los eventuales perjuicios sufridos.
 
La resolución contractual por motivo de incumplimiento tiene por lo tanto como efecto principal la terminación, (cesación), de los efectos que derivan de un contrato. Se trata por lo tanto de un supuesto de ineficacia sobrevenida de los contratos ya que se produce no antes de o en el momento de suscripción y formalización de los acuerdos, como ocurría con las causas de resolución por nulidad antes estudiadas, sino a lo largo de la vida del contrato, esto es, en el devenir de la relación contractual.
 
Existen muchos artículos en el Código Civil y otras leyes que regulan la resolución por incumplimiento para supuestos determinados y con consecuencias específicas, sin embargo, la conocida como Condición Resolutoria Tácita, aparece regulada genérica y subsidiariamente, esto es para todos aquellos supuestos que no cuenten con su regulación específica, en el artículo 1.124 del Código Civil, verdadera “clave de bóveda” del derecho civil español y por ende de todo el sistema legal español en lo que respecta a la regulación de las crisis contractuales.
 

Dispone dicho artículo 1124 del Código Civil que: “La facultad de resolver las obligaciones se entiende implícita en las recíprocas, para el caso de que uno de los obligados no cumpliere lo que le incumbe .El perjudicado podrá escoger entre exigir el cumplimiento o la resolución de la obligación, con el resarcimiento de daños y abono de intereses en ambos casos. También podrá pedir la resolución, aun después de haber optado por el cumplimiento, cuando éste resultare imposible. El Tribunal decretará la resolución que se reclame, a no haber causas justificadas que le autoricen para señalar plazo”.

 
La Audiencia Provincial de Madrid en sentencia de cinco de Marzo de dos mil diez ha sintetizado de forma magistral sus características y requisitos configurando esta acción resolutoria del siguiente modo:
 
1.º Ejercicio de la facultad resolutoria, incluso en forma extrajudicial, sin perjuicio del control jurisdiccional sobre la realidad del incumplimiento contractual; Lo que quiere decir esto es que, en última instancia, la decisión sobre si la resolución de un contrato es o no conforme a derecho corresponde, en el supuesto de que la otra parte no admita tal conformidad, a un órgano judicial a través del correspondiente litigio
 
2.º Derecho optativo y renunciable del perjudicado a optar entre el cumplimiento o resolución del contrato; Esto es, que el perjudicado puede optar entre obligar al incumplidor a cumplir el contrato o bien puede decidir resolverlo, darlo por finalizado.
 
3.º El plazo de prescripción de la acción es de 15 años; Quiere esto decir que el plazo para ejercitar la acción de resolución no termina hasta transcurridos 15 años desde la celebración del contrato y/o desde el momento del incumplimiento
 
4.º Existencia de un vínculo contractual vigente entre quienes los concertaron;
 
5.º Reciprocidad de las prestaciones estipuladas, así como su exigibilidad; Por reciprocidad debe entenderse que haya una equivalencia entre las prestaciones mutualmente acordadas y por exigibilidad el que, según lo pactado en el contrato, dichas prestaciones sean exigibles en un momento determinado y no hayan sido cumplidas.
 
6.º Cumplimiento de la obligación por parte de quien ejercita la acción, a no ser que su incumplimiento derive del incumplimiento anterior del otro;
 
7.º Incumplimiento en forma grave de las obligaciones, cuya apreciación depende del libre arbitrio de los Tribunales, bastando, en términos generales, que al efecto aquella conducta frustre las legítimas aspiraciones o expectativas de la parte que cumplió;
 
8.º Conducta voluntaria del incumplidor reflejada de modo indubitado, absoluto, definitorio e irreparable, aunque esa voluntad rebelde pueda revelarse por diversos medios, cuáles pueden ser la prolongada inactividad o pasividad del deudor;
 
9.º El incumplimiento no genera mecánicamente el resarcimiento de daños y perjuicios.
 
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