Derecho de Daños

Signing business contractEn este amplio ámbito clasificatorio del derecho español, se incluyen todos aquellos asuntos en los que un sujeto sufre daños materiales o personales a consecuencia de los actos de otro con el cual no se encuentra ligado por relación contractual directa alguna, generándose en consecuencia a favor del primero un derecho a ser reparado y resarcido por el causante del daño, lo que normalmente se produce a través de la famosa “indemnización económica de los daños y perjuicios sufridos”.

Es por dichas características que a este ámbito del derecho se le conoce también como de “Responsabilidad Extracontractual”, esto es, no derivada, ni dimanante, de las circunstancias de un contrato.

Todos estamos sujetos a las consecuencias de nuestras acciones, nuestra propia y mera existencia, lo que usualmente hacemos durante nuestro día a día observando normalmente todo tipo de cuidados y cautelas, tales como conducir nuestros vehículos, (accidentes de tráfico), nuestras actividades hogareñas, (¿no han inundado Vds. nunca a su vecino del piso de abajo a consecuencia de la rotura de su lavadora o similar?), familiares, (ay nuestros hijos pequeños, o ya no tanto, y sus inocentes travesuras, cuando no gamberradas!!), o lúdicas, (¡!no deberíamos haber sacado el velero con este viento en pleno agosto!!), también ciertos aspectos de nuestra actividad profesional o empresarial, (¿cómo se le ocurrió a esa respetable señora pasar por el pasillo de nuestra tienda cuando su suelo estaba recién fregado?), esto es, todo lo que normalmente llevamos a cabo de acuerdo a lo que en el derecho español se denomina, en acepción histórica probablemente ya algo desfasada, “la diligencia exigible a un buen padre de familia”, genera en muchas ocasiones y sin que nosotros lo queramos un riesgo o peligro “objetivos” para la integridad física o patrimonial de nuestros congéneres, (Responsabilidad Extracontractual Objetiva). ¡Qué decir del riesgo potencial o efectivamente creado y de los posibles daños causados cuando nos comportamos descuidada o negligentemente!!, (Responsabilidad Extracontractual Subjetiva).
Como decimos, todos podemos causar, bien sin querer o negligentemente, daños a las personas y los bienes que nos rodean siendo este el ámbito que se estudia y regula por esta área del derecho.

Precisamente para evitar en la medida de lo posible, las gravosas consecuencias de lo que en la mayoría de las ocasiones, no ha sido buscado ni querido, consecuencias cuya reparación muchas veces el común de las personas no está en situación económica de afrontar o a quienes puede generarles un gran perjuicio patrimonial, surgió, hace ya mucho tiempo, la conocida como “actividad aseguradora” y ello terminó concretándose en lo que ahora, coloquial y popularmente, conocemos como nuestros “seguros” y nuestras “compañías de seguro”.

En efecto, una vez ha quedado demostrado y probado que una determinada acción llevada a cabo por una concreta persona ha causado un determinado daño, así como y muy importante, que existe lo que jurídicamente se conoce como un “nexo de causalidad”entre todo ello, (atención, hablamos de causalidad y no de casualidad!!), esto es una “relación de causa-efecto” entre la acción llevada a cabo y el resultado dañoso producido es cuando, por decirlo en términos prácticos, debemos “encomendarnos” a nuestro seguro, si lo tuviéramos, claro está, porque de lo contrario deberemos hacer frente a las eventuales responsabilidades e indemnizaciones con cargo a “nuestro bolsillo”

Es por lo tanto muy importante contar con el debido asesoramiento jurídico-profesional en cualquiera de las fases y situaciones antes indicadas, así, resulta aconsejable preguntar a nuestros abogados sobre qué tipo de seguros y con qué coberturas deberíamos contar habida cuenta nuestras específicas circunstancias personales y profesionales, así como nuestros diversos ámbitos de actividad y sí, por desgracia, alguien sufriera algún daño a consecuencias de ella, como por ejemplo debido a un accidente de tráfico, es muy importante igualmente contar durante todo el proceso de reclamación, tanto en su vertiente extra procesal, como en la litigiosa, con el mejor de los asesoramientos jurídicos posibles ya qué, en este tipo de supuestos, no solo tendrá que contar con alguien que defienda sus derechos eficaz e eficientemente, o los reclame, claro está, sino que en muchos casos habrá que lidiar con las empresas aseguradoras, no siempre y por desgracia dispuestas a asumir las responsabilidades derivadas de su compromiso de aseguramiento.

En Arcos & Lamers Asociados encontrará a los mejores y más dispuestos profesionales a los fines anteriormente indicados. No deje por favor de consultarnos ante cualquier problema o cuestión le pudiera surgir en este ámbito.

Consúltenos ahora si usted o alguien de su entorno ha sufrido cualquier tipo de daño físico o material en España.